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3 de marzo de 2015
Batman: La resurrección de Ra's al Ghul
La extensa etapa de Grant Morrison al frente de las aventuras de Batman se caracterizó, en buena medida, por la libertad de la que dispuso para plasmar su visión del personaje. Como si de una novela río se tratara, los diferentes capítulos de esta gran historia se desarrollaron a través de varias cabeceras, ajenos a cualquier posible injerencia editorial y beneficiándose de una inusitada independencia respecto a la coyuntura del Universo DC de la época. Pero en ocasiones puntuales, Morrison renunció a dicha autonomía en beneficio de historias que requerían una escala mayor, como Crisis Final o el crossover recopilado en el presente tomo: La resurrección de Ra’s al Ghul.

Publicada originalmente entre agosto de 2007 y enero de 2008, la saga implicó a las principales colecciones relacionadas con el Caballero Oscuro; y aunque Morrison desempeñó un importante papel en su desarrollo creativo, el esfuerzo fue colectivo, con la participación de guionistas como Paul Dini, Peter Milligan, Fabián Nicieza o Keith Champagne y un nutrido elenco de dibujantes integrado por Tony S. Daniel, Ryan Benjamin, Freddie E. Williams II, Don Kramer, David López, David Baldeón, Dustin Nguyen, Jason Pearson y Carlos Rodríguez. De hecho, el propio Morrison reconoce que trabajó a partir de una idea ajena: “Me encantaría recibir crédito por esta historia, pero en realidad no se me ocurrió a mí. Fue Dan DiDio (director ejecutivo de DC Comics) quien me preguntó si querría traer de vuelta a Ra’s al Ghul”. Inicialmente, su respuesta fue negativa, pero a medida que la conversación avanzaba, también lo hacía su particular proceso de inmersión en la historia, y fue ideando el modo más adecuado para recuperar a tan ilustre antagonista.

Ra’s al Ghul fue creado a principios de la década de los setenta por Dennis O’Neil y Neal Adams a propuesta del editor Julie Schwartz, quien sugirió su exótico nombre. A partir de ahí, el guionista se inspiró en villanos clásicos de la tradición pulp: el Fu Manchu de Sax Rohmer, Shiwan Khan, descendiente de Genghis Khan convertido en enemigo de The Shadow por obra y gracia de Walter B. Gibson, el Doctor Death de Edward P. Norris o Ernst Stavro Blofeld, enemigo de James Bond en las novelas escritas por Ian Fleming. Pero a diferencia de otros genios criminales con agendas condicionadas por sus ansias de poder y sus intereses pecuniarios, las motivaciones de Ra’s al Ghul guardaban relación con los ideales ecologistas hippies, llevados al extremo por su carácter megalomaníaco. En lo relativo al aspecto gráfico, Adams fue un paso más allá de las indicaciones de su compañero de equipo creativo, quien parecía describir a un hombre de negocios al uso. Así, confirió al personaje una elegante vestimenta y rasgos claramente diferenciadores: desprovisto de cejas, con frente despejada, línea del cabello retraída y un peculiar vello facial. Finalmente, su debut se produjo en las páginas de Batman núm. 232 (1971); y desde ese preciso instante tanto él como su hija Talia calaron hondo entre los lectores, seducidos por la atípica relación de antagonismo establecida con el Cruzado de la Capa.

Aunque en la época en que comenzó a gestarse La resurrección de Ra’s al Ghul el fallecimiento de la Cabeza del Demonio era relativamente reciente, consecuencia de la serie limitada Batman: La muerte y las doncellas de Greg Rucka y Klaus Janson (2003-2004), el arraigo y el carisma del supervillano invitaban a pensar que no tardaría en emerger de sus cenizas cual ave Fénix. Teoría más que plausible, teniendo en cuenta el importante papel desempeñado por su hija Talia en los primeros números de Grant Morrison como guionista regular de Batman; y, por supuesto, el hecho de que el popular autor revelara que uno de sus principales referentes sería la aportación de O’Neil y Adams a la mitología del Mejor Detective del Mundo. Así que tras aprovechar las historias recopiladas en Batman e hijo y Batman y el Guante Negro para sentar las bases de su etapa de largo recorrido, Morrison se embarcó en el esperado crossover.

Inevitablemente, el recuerdo de las raíces del villano regresó a un primer plano de la actualidad, razón por la cual el número 194 de la ya extinta revista especializada Wizard (diciembre de 2007) tuvo a bien publicar una conversación entre Morrison y Adams centrada en el pasado, presente y futuro de Ra’s al Ghul. En la misma, el guionista escocés admitía que traer de vuelta al personaje representaba “todo un desafío”, abordado desde la voluntad de vincular la trama a la esencia del villano y de “mostrar fidelidad a la fuente original”. Afirmación que el mítico dibujante agradeció mostrando su convencimiento de que la saga sería “espectacular y muy potente”, y reconociendo haber tenido la suerte de que personajes que creó total o parcialmente “parecen seguir vivos, atrayendo la atención de mucha gente”.

La resurrección de Ra’s al Ghul contribuye a la perpetuación de la Cabeza del Demonio como uno de los grandes villanos del mundo del cómic, que además ocupa una posición prominente en el olimpo de enemigos del Hombre Murciélago. Pero también juega un papel fundamental en la reivindicación por parte de Morrison del Batman “musculoso, peludo y saludable” creado por O’Neil y Adams: el héroe aventurero que resonaba en la cabeza del guionista escocés mientras daba forma a su ambiciosa etapa, antítesis de la versión torturada y retorcida de Batman popularizada desde finales de los años ochenta. Y en última instancia, esta saga representa un trepidante paréntesis en la contienda librada por Bruce Wayne y su álter ego contra la misteriosa organización conocida como el Guante Negro, que tiene su trascendental continuación en las páginas de Batman R.I.P.

David Fernández

Artículo publicado originalmente en las páginas de Batman: La resurrección de Ra's al Ghul.

Guía de lectura de la etapa de Grant Morrison al frente de Batman, en este enlace.
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