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23 de julio de 2014
Entrevista a Pat Mills
Entre las novedades disponibles desde el pasado 1 de julio, destacaba la tercera y última entrega de las historias protagonizadas por Marshal Law en solitario. Con Miedo y asco, Odiosos muertos y Tribunal secreto ya disponibles en vuestros puntos de venta habituales, consideramos que era un momento oportuno para ponernos en contacto con uno de los creadores del controvertido y divertido cazador de superhéroes: Pat Mills (Ipswich, Inglaterra; 1949), toda una institución del cómic británico que tuvo a bien dedicarnos unos minutos para charlar sobre el origen del personaje, su evolución, la colaboración con Kevin O'Neill, su experiencia como creador de la cabecera británica 2000AD y sus proyectos de futuro. No sin antes agradecer al guionista la ambilidad y rapidez con que nos atendió, ¡entramos en materia!

ECC.- En la gestación de Marshal Law fue determinante un boceto del personaje dibujado por Kevin O’Neill; noción que creció al incorporar referentes cinematográficos como Mad Max o Sed de mal. Pero, ¿en qué momento surgió la idea de incorporar el elemento superheroico? ¿Podría explicarnos cómo evolucionó el proyecto desde la idea inicial hasta su versión final?

Pat Mills.- Preparamos versiones iniciales y consideramos alternativas, pero nos decantamos por Marvel Epic. Escribí un argumento para Marvel que les gustó y comenzamos a trabajar a partir de ahí.

En ese punto, todavía era un policía. Pero cuanto más miraba a Law, más claro tenía que era un superhéroe. No soy aficionado a los superhéroes mainstream así que no estaba seguro de poder escribirlo. Sin embargo, sentía que estaba sumamente cualificado para escribir a un cazador de superhéroes, dando una voz a mi visión sobre los héroes. Así es como lo transformé, pudiendo utilizar mi trama original. En Marvel se sorprendieron, pero estuvieron de acuerdo con la idea. Kevin me alentó.

ECC.- Pese a los cambios respecto a la propuesta inicialmente presentada, Marvel Comics publicó la serie a través de su sello Epic. ¿Cómo recuerda la experiencia de haber tenido a Archie Goodwin, una de las figuras más relevantes del cómic americano, como editor?

Pat Mills.- Una gran experiencia, fue muy comprensivo. En ocasiones, me he preguntado si en realidad pudo sentirse un poco incómodo por el hecho de que yo cambiara la historia que originalmente me encargaron. Pero era demasiado caballeroso como para haber sacado el tema alguna vez.

ECC.- En la época en que se publicó por primera vez Marshal Law en Estados Unidos, obras como Batman: El regreso del Caballero Oscuro o Watchmen estaban a punto de propiciar un cambio sustancial en el cómic americano y el género superheroico. En ese sentido, Marshal Law casi parece una respuesta anticipada a las obras que años más tarde llevaron al extremo —y malinterpretaron, también— los planteamientos de Frank Miller o Alan Moore

Pat Mills.- Creo que mi perspectiva sobre los héroes es única, algo sobre lo que soy muy apasionado. No se vio influenciada por Batman: El regreso del Caballero Oscuro o Watchmen, aunque claramente fue el momento adecuado para Marshal Law, y admiro ambas obras.

ECC.- Marshal Law tiene un tono paródico, gamberro y provocador… pero dicha vocación se expone y desarrolla de forma orgánica, no gratuita. ¿Cree que esa es la clave para que la serie haya calado entre los lectores y que, tantos años después, siga plenamente vigente?

Pat Mills.- Todo eso, y más. Los lectores perciben que Kevin y yo estamos contando la verdad. Pueden sentir nuestra pasión. Y ahí fuera no hay nada parecido, excepto, quizás, esa extraña imitación. Pero los lectores saben cuándo algo es genuino, y cuándo un guionista está intentando seguir cierta moda.

ECC.- En diferentes entrevistas ha insistido en su odio por el género superheroico, materializado en el hecho de que Marshal Law sea un cazador de superhéroes. Pero curiosamente, reconoce que “las partes más divertidas y malvadas de Marshal Law a menudo son aportaciones de Kevin, a quien sí le gustan los superhéroes”. ¿Podría explicarnos cómo suele trabajar con Kevin O’Neill? ¿Utiliza un guion técnico muy detallado, o prefiere que la colaboración sea más orgánica y abierta a sugerencias?

Pat Mills.- Planifico las historias, en ocasiones junto a Kevin, y él puede mencionar algunos detalles o diálogos que entonces incluyo en el guion.

ECC.- Hablando de Kevin O’Neill —sin duda, uno de los autores más personales y talentosos del mundo del cómic—, además de en Marshal Law, han coincidido en numerosos proyectos como Ro-Busters, Terror tube, Metalzoic o Nemesis the Warlock. ¿Qué es lo que más le atrae de su estilo?

Pat Mills.- Ambos compartimos un punto de vista cínico sobre la vida, y nos disgustan las figuras autoritarias como los curas o los profesores. Tiene un oscuro sentido del humor, y yo me encargo de darle espacio en las historias para que emerja.

ECC.- Uno de los aspectos de la obra que resulta más llamativo es la importancia de San Futuro, que más que un mero emplazamiento, parece un personaje. La información que percibe el lector es constante: grafitis, anuncios, secuencias que suceden en un segundo plano. Todo ello nos permite adentrarnos en este mundo distópico, involucrarnos en la historia… ¿Era esa la intención? ¿De quién fue la idea, suya o de Kevin O’Neill?

Pat Mills.- El mundo fue meticulosamente desarrollado entre los dos. Pero los grafitis son principalmente cosa de Kevin.

ECC.- Epic, Toxic, Dark Horse, Apocalypse Comics… El periplo editorial de Marshal Law ha sido ajetreado, pero por fortuna para los lectores, sigue estando disponible en las librerías. La editorial que recientemente ha apostado por recuperar la obra ha sido DC Comics, y aunque siempre ha preferido orientar sus esfuerzos a llegar a los lectores europeos, imaginamos que se alegra de que su trabajo esté disponible en todo el mundo… ¿Cómo valora el feedback con nuevos lectores que tienen por primera vez acceso a Marshal Law?

Pat Mills.- Hasta ahora, la mayor parte del feedback procede de lectores veteranos. Es genial que Marshal Law esté disponible en Estados Unidos, porque ese es el objetivo de la mayor parte de la sátira.

ECC.- Aunque sabemos que por temas de agenda es una posibilidad remota, nos gustaría que nos comentara si cree que en el futuro podremos disfrutar de nuevas aventuras de Marshal Law.

Pat Mills.- Es posible. Hemos hablado sobre otro proyecto —diferente a Marshal Law— para el que esperamos encontrar editorial. Ambos estamos muy contentos con este otro proyecto, que ya está totalmente desarrollado. Si finalmente sale adelante, quizás después podamos retomar Marshal Law.

ECC.- Finalmente, nos gustaría preguntarle por su papel como fundador de la revista 2000AD. Habiendo sido la cuna de tantísimos autores —algunos de los cuales forman parte de nuestro catálogo por sus trabajos realizados para DC Comics—, ¿qué dibujantes y guionistas le han sorprendido de cuantos han pasado por la revista?

Pat Mills.- ¿Sorpresas positivas? Imagino que Simon Bisley: fue un gran descubrimiento. Pero también surgió SMS (N del T: autor británico con quien colaboró en ABC Warriors) y por aquel entonces los editores eran demasiado estúpidos como para percatarse de lo talentosos que era. Así que dejó los cómics. Una gran pérdida.

A menudo, cuando descubro a un artista, temo que pueda ser cazado por DC Comics, que es una idea que no me emociona. No suscribo la opinión de que 2000AD es o haya sido un campo de entrenamiento orientado a la “promoción” hacia América. Es un punto de vista patético y cobarde. Deberíamos sentirnos más orgullosos y tener más fe en nosotros mismos y en nuestros cómics.

Por lo que se refiere a guionistas, mi descubrimiento más grande fue Tony Skinner (Punisher 2099, Ravage 2099, Accident Man, Finn y más títulos). Todavía escribo con él. Hubo un esfuerzo consciente por excluirlo de la industria, que tal vez es la razón por la que no habéis oído hablar de él. Lo cierto es que otros guionistas y editores tienen miedo del talento y casi tuvieron éxito en mantener a Tony alejado. Si creéis que estos es algo extraño, preguntad por ahí y sabréis que se produjo un proceso similar con Grant Morrison y Alan Moore, que durante un tiempo fueron excluidos. Realmente, la industria del cómic británico fue esa mierda, así de paranóica, celosa y temerosa de rivales.

ECC.- Nada más por nuestra parte, salvo agradecerle el tiempo que nos ha dedicado. Si quiere comentar algo a los lectores de ECC Ediciones, ¡este es un buen momento para ello!


Pat Mills.- ¡Gracias a vosotros! Mi esposa Lisa y yo esperamos mudarnos a España en el próximo par de años. Probablemente a Tarifa, así que estamos realmente emocionados de que haya una edición española de Marshal Law, deseando que algún día podamos conocer a los fans españoles. Lisa creció en España, así que su español es de primera. Yo aprendí español en la escuela, así que me temo que el mío es una basura. ¡Pero encontraremos el modo de comunicarnos!

Foto: ECBT 2000AD.
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